Una cubierta singular para el mercado de Santa Caterina.
En el mercado de Santa Caterina, ya han comenzado los trabajos relativos a su cubierta con el alzamiento de los tres grandes arcos metálicos tensados de los cuales cuelga la parte central y seis vigas en forma de “V”. El conjunto de la estructura metálica pesa 604 toneladas. Además de estos arcos, la cubierta del mercado está compuesta por dos grandes vigas maestras de hormigón situadas a lo largo de la nave central y 109 arcos de madera de geometría variable, así como un cerramiento de la cubierta con correas y ensambles de madera y un acabado cerámico de colores que ocupará 4.200 metros cuadrados de superficie. La cubierta será un elemento muy singular de la obra diseñada por los arquitectos Enric Miralles y Benedetta Tagliabue.
El mosaico, con figuras gigantes de colores muy vivos que representarán frutas y verduras, es obra del artista Toni Comella. En total, el mural utilizará 200.000 hexágonos de cerámica de 15 centímetros cada uno y que conformarán un diseño en 67 colores.
Paralelamente al inicio de los trabajos de instalación de la cubierta-mosaico, al principio de abril se puso en funcionamiento el aparcamiento subterráneo del mercado, con capacidad para 250 vehículos, conectado con el ya existente en la avenida Cambó. En el nuevo aparcamiento, se ha querido mantener el espíritu del antiguo convento gótico de Santa Caterina. El pintor Jacint Todó ha sido el encargado de pintar un retrato abstracto de Sant Domènec en la primera planta, en homenaje a los frailes dominicos que ocupaban el antiguo convento. En la segunda planta, se ha pintado un retrato de Santa Caterina.
Con la entrada en uso del aparcamiento, se acaba la primera de les actuaciones previstas en el proyecto integral de rehabilitación del conjunto del mercado de Santa Caterina. La construcción del nuevo mercado, parte substancial del proyecto global de apertura de la Porta Cambó, se estructura en seis actuaciones: además del mercado de Santa Caterina propiamente y del aparcamiento, se prevé la preservación de los restos arqueológicos encontrados, la construcción de viviendas para gente mayor, la central de recogida neumática de residuos, el aparcamiento subterráneo que facilitará las tareas de carga y descarga de mercaderías y, finalmente, la urbanización del entorno del mercado. subir
La construcción del nuevo Mercado de Santa Caterina
La reforma total del Mercado de Santa Caterina y del espacio público que lo rodea es la primera reforma desde los años treinta, cuando se renovó la cubierta. El mercado más antiguo de Barcelona, fue inaugurado en 1848, cuando la ciudad aún estaba amurallada y daba servicio a buena parte de ella.
Los trabajos han supuesto la completa renovación del interior de Santa Caterina, que incorpora un supermercado.
La reforma del mercado se ha visto afectada por el hecho de, al iniciarse las obras, surgieron restos arqueológicos de gran importancia, que han obligado a realizar tareas de investigación que ineludiblemente han retrasado los trabajos. El proyecto de remodelación prevé que los restos arqueológicos del ábside del antiguo convento de Santa Caterina puedan ser visitados una vez acabado el mercado.
El proyecto final, elaborado por el estudio de Enric Miralles i Benedetta Tagliabue (EMBT Arquitectes Associats), incluye, además de la construcción de lo que es propiamente el Mercado de Santa Caterina, un parking de mercaderías subterráneo, un parking de clientes con acceso directo al mercado y un equipamiento residencial para gente mayor con capacidad para 40 apartamentos, aproximadamente, al lado de una plaza. Se instalará también la central de recogida neumática de deshechos de todo el sector central del Casco Antiguo.
El mercado dispone de unas cubiertas de madera muy espectaculares. También hay una marquesina que sale del mercado hacia la avenida Cambó, en dirección a la Vía Layetana. De esta manera, el Mercado de Santa Caterina es fácilmente accesible para todos aquellos que paseen por la Vía Layetana.